lunes, 12 de agosto de 2013

Insomnio

¿Dormir o no poder dormir? ¡He ahí el dilema!

Uno que no es causado por insomnio o algún otro padecimiento crónico, simplemente deriva de una mala combinación entre una cabeza loca que jamás deja de pensar, una cama que cada día se torna más incómoda, una sensación de impotencia desesperante, una decepción que pica como haber pateado un panal de abejas, y un estúpido y menopáusico clima que parece estar en sus días y no se decide entre ahogarnos con calor, o sofocarnos con lloviznas moja-imbéciles.

Aunque esperen, creo que el estúpido y bipolar ¡soy yo! Sí, creo que por ahí va la cosa.

¿Y los remedios caseros? Uhmm, no sé, contaría ovejas, pero no tengo una calculadora a la mano y con esta oscuridad, ¿poner la mente en blanco?, imposible, nunca he podido hacer eso en toda mi vida, ¿masturbarse?, bah, eso no hace sino despertarme aún más, ¿mantener calientes los pies?, con el puto calor que hace, lo que menos quiero es calentarme, ¿beber leche tibia?, primero, eso me sonó raro, y segundo, ¿que tengo, tres meses de edad?, ¿tomarme un té?, más bien me apetece un te-quila (o una botella, mejor dicho) así perdería la conciencia más rápido, creo yo, ¿salir a dar un paseo?, con la inseguridad como está, ni loco asomo la nariz a la calle a estas horas.

En fin, dormir o no saber cómo dormir... ése es el dilema.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario